El turismo en Bogotá ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, consolidándose como un destino atractivo para viajeros internacionales. Ahora bien, este crecimiento ha generado una percepción errónea en algunos actores del mercado, quienes asumen que la tendencia es perpetua. Esto ha llevado a prácticas poco realistas, como el aumento indiscriminado de tarifas y la promoción de proyectos inmobiliarios con proyecciones de ocupación e ingresos poco fundamentadas, con el objetivo de captar inversionistas.
Antes de tomar decisiones estratégicas en el sector, es crucial considerar los factores externos que actualmente impacta el turismo en Bogotá.
El gasto discrecional del principal visitante internacional en Bogotá
Históricamente, Estados Unidos ha sido uno de los principales emisores de turistas hacia Colombia. En 2023, los viajeros estadounidenses representaron el 18.4% del total de visitantes internacionales en Bogotá. Sin embargo, para 2024, esta cifra cayó al 14.6%, evidenciando una reducción de 3.8 puntos porcentuales.1
Para 2025, las condiciones económicas en Estados Unidos han cambiado, afectando directamente el gasto promedio de los viajeros.
Es clave entender la política económica implementada por la Reserva Federal (FED) en respuesta a las medidas adoptadas por el gobierno. El miércoles 19 de marzo de 2025, a las 2:00 p.m. EDT, la FED anunció la decisión de mantener las tasas de interés para controlar la inflación y redujo la previsión de crecimiento del PIB.

Fuente: FED Open Market Committee
¿Cómo afecta esto al turismo en Bogotá?
De manera sencilla: la economía estadounidense se basa en el crédito. Al mantener tasa de interés elevadas, el acceso al crédito se encarece para el ciudadano promedio, limitando su capacidad de gasto.
Desde principios de 2024, diversas fuentes nacionales e internacionales, incluyendo los análisis al interior de Kitson Analytics, ya advertían sobre las disminución de las previsiones de algunos actores claves en la industria de la hospitalidad, como las aerolíneas.
Como resultado, es probable que los viajeros estadounidenses cuenten con menos recursos para actividades turísticas, lo que impactará su gusto en destinos como Bogotá.
Un cambio en el comportamiento del gasto del turista internacional
Los datos del Observatorio de Turismo en Bogotá confirman esta tendencia.

- En 2023, el gasto per cápita de un turista internacional en la ciudad fue de $4.114.655 COP
- En 2024, esta cifra cayó en un 80%, situándose en $2.284.451 COP

Esta reducción drástica implica que el turista internacional está gastando menos en alimentación, transporte interno, bienes de uso personal, alojamiento y otros servicios culturales.
¿Esta tendencia se mantendra?
El panorama económico sugiere que el comportamiento del gasto de los viajeros internacionales podría afectar las proyecciones en el corto plazo. Sin embargo, aún queda por analizar otro aspecto clave: la demanda interna de viajeros colombiano
En un próximo blog, exploraremos cómo se está comportando el turismo interno y su impacto en la industria de la hospitalidad en Bogotá.
- I(DT, 2025) ↩︎
