Un reporte de una empresa líder en la industria de la hospitalidad presenta un escenario de posible desaceleración de la demanda. 1
Una señal de alerta del mercado, se dio el pasado 10 de marzo de 2025; con el reporte de un actor fundamental de la industria de la hospitalidad: Delta Air Lines. A través del formulario 8K presentado en la SEC (Security Exchange Commission), la empresa anunció una debilidad en la demanda e hizo ajustes a sus expectativas de crecimiento, venta y ganancias, citando » «reciente disminución en la confianza de los consumidores y las empresas debido a una mayor incertidumbre macroeconómica, lo que lleva a una debilidad en la demanda interna».2

Delta redujo su previsión de crecimiento de los ingresos del primer trimestre al 3%-4%, muy por debajo de la orientación inicial del 7%-9%.

Una diapositiva en la presentación de Delta para la conferencia JPM de mañana señaló que, a pesar de los cambios en la confianza de los consumidores y las empresas, se espera que la aerolínea tenga un «trimestre de marzo sólidamente rentable».
La industria aérea sigue de cerca el PIB, con una correlación cercana a 1:1. Analicemos las acciones de Delta en comparación con el U.S. Economic Surprise Index

Las previsiones de Delta en el primer trimestre sugieren un continuo debilitamiento de la economía estadounidense y debería hacer que los actores asociados a la hospitalidad (renta corta y hotelería) consideren qué tipo de aterrizaje económico nos espera en unos meses. En especial, cuando el mercado América y en especial (Colombia) presenta alta dependencia del turista norteamericano según los informes del Ministerio de Turismo.
Teniendo en cuenta este panorama, los actores de renta corta deben plantearse si hay dependencia excesiva de huéspedes provenientes de USA para sus propiedades. Un cambio en los patrones de consumo de esta población podría tener repercusiones en las perspectivas a mediano y largo plazo.
